Sala 2 – Exposición

EL PASTOR DE ALMAS

Desde el siglo XVI y paralelo al proceso de consolidación de la Iglesia, se elabora un cuerpo canónigo articulado de normas pastorales. Los obispos Diego de Muros (1496-1506) y Fernando Vázquez de Arce (1513-1522) fueron sus grandes artífices. El mandato de que en las parroquias tengan un clérigo o sacristán docto para que enseñe a los niños a leer, escribir y contar, prueba la preocupación de la Iglesia por la instrucción humana y no sólo por la religiosa

El primer Sínodo Diocesano (1497) por iniciativa del obispo Diego de Muros, legisló la doctrina y pastoral de los sacramentos. Ordena que en toda parroquia hubiese un ejemplar del tratado sacramental de Clemente Sánchez de Verdial, arcediano de Valderas (León), redactado entre 1421 y 1423; y otro del Ritual Batisterio

, con el fin de que los clérigos estuviesen bien instruidos en la doctrina sacramental. Se dedican veintiocho constituciones a los sacramentos de las que quince se refieren a la Eucaristía, inculcando especial relevancia al Santísimo Sacramento.

 

 

 

 Cruz –  Siglo XVIII  Atril –  Siglo XVIII, [1770]  Crucificado – 

Siglo XVIII (1705)

 

 

 

 Cruz (Crucificado pintado)  Placa sita en la ermita del Papa San Clemente Martir – 1822 Perchero – Siglo XIX

 

DOCUMENTACIÓN PARROQUIAL 

La documentación generada en las parroquias es el producto de las actividades de tipo espiritual y económico para su sostenimiento, así como de las culturales o sociales que se desarrollan en la misma. El devenir cotidiano produce testimonios escritos que pasarán a formar parte del conjunto documental de estas instituciones. 

El fondo documental de la parroquia de Santa Úrsula Mártir en el municipio de Santa Úrsula, hoy custodiado en el Archivo Histórico Diocesano de San Cristóbal de La Laguna, lo componen un total de 52 libros y 18 legajos, en un marco cronológico que va de 1614 a 1965, a los que hay que añadir los 15 libros y 8 legajos pertenecientes a su fondo asociado, es decir las hermandades y cofradías.

Un volumen importante lo ocupan las series documentales relacionadas con las actividades económicas de la parroquia. En los libros de fábrica o cuentas de fábrica se registran, por partida doble, los ingresos (cargos) y gastos económicos de la parroquia (descargos o data); el balance final puede hallarse en estado positivo (superávit), o con déficit y en este caso el mayordomo de fábrica debe responder con su patrimonio y el de los fiadores que presentó cuando se propuso para ocupar el cargo. 

Una serie documental que siempre está presente son los registros sacramentales o parroquiales, que recogen en forma de acta la administración de sacramentos; y engloban los libros de bautismos, matrimonios –a veces denominados de matrimonios o velaciones– de entierros y de confirmaciones. Vinculado al fallecimiento se conservan otras series documentales como son los testamentos, cláusulas o disposiciones testamentarias y declaraciones de últimas voluntades, en los que se plasma de manera explícita la voluntad del otorgante con respecto al beneficio espiritual que ha de gozar el alma tras el óbito.

Los padrones parroquiales (también denominados statu animarum) dejan testimonio escrito del cumplimiento del precepto pascual; comunión y confesión por Pascua o Cuaresma. Los párrocos tenían obligación de remitir a su Obispo anualmente y suponían un recuento, casa por casa, de todos los feligreses de su jurisdicción parroquial que tuviesen la edad necesaria para cumplir tal precepto, si bien este recuento incluía a todos los habitantes de la vivienda, independientemente de su edad.

     

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